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PISU Y EL PAÍS DE LAS MARAVILLAS

Viajes imposibles a lugares insospechados

Con el “Dioptría” de Pau Riba de fondo, Ignasi Pi-Sunyer, “Pisu”, artista polifacético, creador enfermizo y, en definitiva, outsider, nos regala historias de personajes especiales, trágicos y solitarios entre multitudes, que tratan de escapar de su cotidianeidad y reinventar la realidad. Sus ilustraciones, libres de tóxicos mediáticos y tendencias desmesuradas, nos sumergen de lleno en una atmósfera naïf cargada de surrealismo, donde las pinceladas de humor absurdo hacen volar la imaginación de hasta el más cuadriculado. ¿Se acuerdan de cuando dejaron de ser niños?

"1-¿Cómo, cuándo y dónde aterrizaste en el mundo de la ilustración? ¿Era una vocación innata o llegaste desde otras especialidades?
Fue una caída libre desde la octava planta del Banco Atlántico, donde trabajaba como abogado en el Departamento Civil, hacia las catacumbas del antiguo Hospital Gótico de la Santa Creu. Allí, en la Escuela Massana, me enseñaron el oficio de ilustrador.

2. Viendo tus trabajos de estos últimos años, das cuenta de una gran variedad de registros a los que te has enfrentado, pero ¿en qué registro o género (por llamarlo de algún modo) te sientes más cómodo? ¿Por qué?
Si pretendes vivir de la ilustración tienes que estar abierto a cualquier tipo de encargo. He ilustrado desde prensa hasta proyectos editoriales y libros de artista, pasando por la animación y el mundo audiovisual. También he trabajado para el teatro diseñando las figuras y escenografías del espectáculo teatral de sombras chinas de la Compañía Kiku Mistu. Para mí, cada proyecto nuevo es un experimento creativo distinto. No entiendo de registros ni sigo las tendencias. Tampoco he trabajado para conseguir un estilo característico. Ha sido algo que ha surgido de forma natural; no sé hacerlo de otra forma.

3.En tu blog hay un momento que citas a Dubuffet. ¿Es tu gran referente artístico o tienes más?
Por supuesto, hay algunos más, pero descubrir a Dubuffet fue toda una revelación. Su manera de entender el proceso creativo me ha servido de guía en momentos difíciles. Me ha dado respuestas y me ha sacado el miedo a la hoja en blanco. Su pasión por los dibujos de los niños y los locos, por las personas alejadas del virtuosismo que no buscan el reconocimiento ni el conflicto, sino que dibujan por una cruda necesidad de expresión. Arte puro, arte en bruto. Este espíritu me ha marcado mucho, aunque yo nunca seré un verdadero outsider. Estoy demasiado contaminado.

Trato de transmitir mi propia mitología personal de la forma más íntima y libre posible. No me interesa el dibujo preciosista vacío de emoción ni los trabajos conceptuales. Como decía Joan Ponç, “para mí el arte no es más que una puerta al misterio y a los secretos que encierra el espíritu”. Me gusta crear personajes tristes y encarcarados dentro de espacios curiosos. Me tira el humor absurdo y me gusta mostrar lo irreal o lo extraño como algo cotidiano.

El expresionismo alemán de entre guerras es mi otro gran referente artístico. Hace más de 10 años, creo que fue en el año 97, me llevaron a ver una exposición de George Grosz en el CCCB y me quedé absolutamente conmocionado.

4.La técnica del collage es el lugar común de la mayoría de tus ilustraciones ¿Tienes una especial afinidad hacia esta técnica? ¿Cómo te acercaste a ella?
Creo que me empecé a interesar por la técnica del collage gracias a las animaciones de humor absurdo de Terry Gilliam en la serie “The Monty Python Flying Circus”. También me fascina toda la tradición del collage dadá, sobre todo John Heartfield y Max Ernst. Ahora, con la fotografía y el retoque digital, se nos abre un mundo infinito de posibilidades. Sin lugar a dudas, el collage digital es algo esencial en mi trabajo. A veces puedo pasarme tardes enteras descargando imágenes del Flick, algunas de mis ilustraciones pueden estar hechas con trozos de más de cien fotos distintas… Es un trabajo enfermizo. De todas formas, siempre parto del trazo analógico y las técnicas tradicionales.

5. ¿Cuál es tu modus operandi?
Mi modus operandi es lento y caótico. En la Escuela me adiestraron para planificar bien todas las fases del proceso creativo y para seguir un orden lógico, lejos de automatismos y de improvisación. Casualmente hago todo lo contrario… Trabajo de una forma muy instintiva: cuando empiezo un dibujo nunca sé lo que va a ocurrir.

6. ¿Algún proyecto que te gustaría realizar y todavía no has tenido oportunidad?
Tengo ganas de exponer en alguna galería de Barcelona pero casi todo mi trabajo es digital. Ahora estoy trabajando en una nueva serie de acuarelas de gran formato. ¡También me gustaría ilustrar algún vídeo-clip del último disco “In Rainbows” de Radiohead! Pero Thom Yorke tiene el móvil apagado o fuera de cobertura…

7. Actualmente, ¿tienes algún proyecto en mente o ya estás inmerso en alguno?
Ahora mismo estoy produciendo mi primer clip animado. Será una animación de autor en formato vídeo. Espero poder estrenarlo muy pronto. También acabo de colaborar en un proyecto editorial muy interesante sobre Paul Auster. Es un libro de artista ideado por Eva Morell donde he ilustrado cinco escenas de la película “Smoke” de Wayne Wang. Las podéis ver en el blog: http://www.pisupaints.blogspot.com/.

8. Tu serie de ilustraciones sobre Japón, para La Vanguardia, es fascinante y creo que captas a la perfección la esencia cultural de ese país con una gran dosis de humor "manga" y con unas ilustraciones simplemente geniales. Sin embargo, últimamente no sé qué ocurre que no paro de encontrarme con artistas de diferentes ámbitos presentando trabajos sobre este enigmático país, y me da la sensación de que se está haciendo demasiado recurrente, debido al shock que nos provoca llegando desde occidente, supongo. ¿Se ha convertido Japón, y en general el mundo oriental, en una renovada y cosmopolita fuente de inspiración artística postmoderna?
La idea de proponer una serie ilustrada sobre la ciudad de Tokio surgió como resultado de un viaje que realicé en el 2006. Te doy toda la razón cuando hablas de shock: la ciudad de Tokio me causó un gran impacto, pero justamente no todo lo que vi me gustó. Me encontré con una sociedad muy refinada y jerarquizada, terriblemente consumista y muy tradicional. Aunque en la serie trato deliberadamente algunos tópicos de forma superficial, también descubro algunos aspectos menos populares, como la fiesta del “Ohanami” y el mercado de pescado más grande del mundo, el “Tsukiji”. Creo que poco tienen que ver mis viñetas niponas con el humor manga, puesto que nunca he leído ninguno y apenas compro cómics. Desconozco si la cultura oriental se ha convertido en tendencia actualmente o si vivimos un nuevo periodo de “japonismo”, pero está claro que el exotismo oriental ya obsesionó a los artistas modernistas de fin de siglo. La fascinación es mutua y nunca ha dejado de existir.

9. ¿Cuál es tu paradigma del hogar?
Uno que no fuera tan caro.

10. ¿Mejor en casa o fuera de ella?
Mejor escondido en el cuarto de los huéspedes: "todo está a oscuras, no pueden verme". Mi hogar es un refugio íntimo, a veces apocalíptico, a veces dulce. Allí nadie me vigila... Hay pájaros volando por el comedor y, si te aburres, puedes conversar con un reno disecado. A tu madre le gusta beber absenta mientras juega al póker, y la televisión es una ventana mágica hacia una realidad paralela. De golpe aparece una misteriosa criatura infantil, ¡una figura ambigua celestial o infernal que desprende rayos electromagnéticos! Empieza el delirio...

11. La serie de dibujos sobre la familia yo la definiría como una tragicomedia ilustrada del núcleo familiar y la tv... ¿Estás de acuerdo?
Pertenecen al clip animado “Delirium” en fase de producción. Creo que está más cerca de la tragedia que la comedia. Además el argumento no se centra solo en el tema del núcleo familiar y la TV, sino que es muy abierto y admite lecturas más profundas. En realidad, en el clip cuento la historia de un trabajador atrapado en la gran ciudad, un padre de familia en plena crisis existencial que a través del delirio inicia un viaje salvaje hacia un éxtasis místico.

12. ¿Cuál sería la banda sonora de tu hogar? ¿Y para dibujar?
Para dibujar me pondría el “Dioptria” de Pau Riba. Luego, encerrado en mi dulce hogar, escucharía cualquier tema de Jeff Buckley.

13. La ciudad, la familia, el viaje individual, el deliro, lo onírico, la soledad, etc. ¿Son tus temas predilectos, tus musas?
Seguramente estos son mis temas predilectos, pero mis musas son de carne y hueso y las prefiero más bien gorditas.

14. ¿Y el día perfecto para quedarse en casa? ¿Qué harías?

Practicar el culto a la televisión.

15. ¿Existen realmente las musas?
Claro que existen. Suelo perseguirlas por los bosques, los ríos, y las fuentes…

16. Si te diesen la oportunidad de enviar un dibujo a un futuro remoto o a otras galaxias para que conociesen nuestro tiempo presente... ¿qué dibujarías?
Una pintura rupestre de las cuevas de Altamira.

17. ¿Quién es Ignasi Pi-Sunyer, "Pisu"?
Un ilustrador outsider."

Entrevista de Cecilia Díaz. Año 2008